El lema de la Jornada fue _”…en esperanza estamos salvados” (Rm 8, 24)”_
La primera parte fue un retiro en torno al modo de Jesús en el trato con los enfermos y la misión del ministro como testigo de la esperanza.
La segunda parte fue más formativa, a la luz del mensaje de Francisco para la Jornada Mundial del enfermo 2025. Los nuevos Ministros trabajaron con lo referente al ABC del servicio y los que renuevan, vieron la cuestión de las exequias.