En el marco del Año Jubilar, en el cual el Papa Francisco nos propone: “…dejémonos atraer por la esperanza y permitamos que, a través de nosotros, sea contagiosa para cuantos la desean…” (Bula Spes non Confundit, 9/5/24), el jueves 6 de febrero, el equipo de la Pastoral Social de nuestra diócesis de San Martín (Partidos de San Martín y Tres de Febrero) se reunió en el Salón de la Casa Pastoral con representantes de las áreas de Derechos Humanos, Migrantes, Género y Diversidades, Colectivos LGBTQ+, Jubilados y Pensionados de la CGT de San Martín, la Dirección de Diversidades de la Municipalidad de San Martín, la CTA Autónoma de San Martín y Tres de Febrero, el Movimiento Nacional de Jubilados y diversas organizaciones sociales de la región: MTE, Movimiento Evita, Barrios de Pie, Libres del Sur, Identidad y Trabajo.

En comunión con la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes, expresamos:

“En tiempos donde la palabra pública tiene el poder de edificar o dividir, queremos reafirmar nuestro compromiso con un mundo en el que cada persona sea valorada en su dignidad y en su derecho a ser quien es.
Ninguna expresión que promueva la exclusión, la desigualdad o el desprecio hacia quienes piensan, sienten o viven de manera diferente construye el futuro que anhelamos. Creemos en la fuerza del diálogo, en la riqueza de la diversidad y en la importancia de un liderazgo que inspire unidad, solidaridad y comunión en lugar de fragmentación.”
(Comunicado: “Cuidar a las personas en su fundamental igualdad”, 4/2/25.)

Como parte del ejercicio sinodal de escucha y acompañamiento, cada participante compartió sus sensaciones y la preocupación ante mensajes agresivos que puedan generar división y dolor, provocando incluso, más violencia. También se reflexionó sobre cómo estas situaciones nos desafían a reafirmar nuestro compromiso con el respeto, el diálogo y la construcción del bien común.  Al mismo tiempo, se destacaron las fortalezas individuales y colectivas para seguir impulsando la esperanza, especialmente a través de acciones concretas. 

Nuestra Iglesia diocesana quiere ser una Iglesia hospital de campaña, donde los heridos, descartados y necesitados de una misericordia activa y eficaz encuentren que:

“El amor de Dios no es selectivo ni excluyente. Nos abraza a todos, sin distinciones, y nos llama a reconocer en cada ser humano un hermano, una hermana, alguien digno de respeto y cuidado. Cuando el discurso público niega esta verdad fundamental, es deber de cada persona de fe y de buena voluntad insistir en otro camino: el de la empatía, la justicia y el amor.”
(Comunicado: “Cuidar a las personas en su fundamental igualdad”, 4/2/25.)

Que Nuestra Señora de Lourdes, patrona de nuestra diócesis, cuya festividad celebraremos próximamente, nos ayude a reafirmarnos en el cuidado de la igualdad fundamental de todas las personas.

Equipo de Pastoral Social Diocesano
Diócesis de San Martín
Partidos de San Martín – Tres de Febrero